Un gancho en la portada
Una frase corta que nombre algo que tu paciente vive: «¿Te despiertas a las 4 y ya no te duermes?». Una sola idea, en letra grande.
Para los días en que no sabes qué publicar. Elige tu especialidad y el formato, y copia la idea que más te guste. Todas son divulgativas y pensadas para respetar la deontología.
¿No sabes por dónde empezar?
Pulsa el botón y te damos una idea al azar.
Especialidad
Formato
100 ideas
Mandíbula apretada, irritabilidad, problemas para dormir, molestias digestivas, necesidad de controlarlo todo.
Explica la respuesta de alarma paso a paso: corazón, respiración, mareo. Quitar el miedo al miedo.
Respiración con espiración más larga que la inspiración, guiada en pantalla durante un minuto.
Cómo la evitación mantiene el problema, explicado con un ejemplo cotidiano y sin culpa.
«Es de personas débiles», «se quita con fuerza de voluntad», «si no lo piensas, desaparece».
Frases que ayudan frente a frases bienintencionadas que agobian, como «relájate» o «no es para tanto».
Qué es, por qué aparece y una pregunta para traer la atención al presente.
La rumiación nocturna explicada de forma sencilla y dos pautas para la hora de dormir.
Desencadenante, duración, cuándo se convierte en un problema. Una tabla visual funciona bien.
Opciones como trabajo, salud, relaciones o futuro. Después, una story con una pauta para la más votada.
También puede ser cansancio, apatía, irritabilidad o dificultad para concentrarse.
Lo que siente quien lo escucha y alternativas que sí acompañan.
La idea de la activación conductual explicada con un ejemplo: las ganas a veces llegan después.
Una lista de acciones mínimas y realistas: abrir la ventana, ducharse, salir cinco minutos.
La tristeza es una emoción necesaria; qué señales indican que puede ser algo más.
Estar presente, no forzar, cuidar también de ti y saber cuándo sugerir ayuda profesional.
Desmontarlo en 30 segundos con un mensaje claro y sin tecnicismos.
Menos luz, menos ánimo: qué es normal, qué ayuda y cuándo consultar.
Qué es la anhedonia, explicada con cercanía, y por qué merece atención.
Recoge dudas anónimas y responde con información general, sin valorar casos concretos.
Diferencia entre conflictos que acercan y conflictos que desgastan.
Crítica, desprecio, actitud defensiva y evasión, con una alternativa para cada una.
También sirve para crisis puntuales, decisiones importantes o aprender a comunicarse.
De «nunca haces…» a «me ayudaría que…», con ejemplos de frases.
Qué es la carga mental invisible y cómo hablar de ella en pareja.
Cómo es, cuánto dura, si se habla por separado. Quita mucho miedo a pedir cita.
Sentir celos frente a controlar. Incluye señales de una relación de control.
Rituales de conexión de pocos minutos al día: preguntar, agradecer, desconectar juntos.
Una respuesta honesta: depende, y estos son los factores que influyen.
Responde a la duda en varias stories con opciones: ir por separado, una primera sesión informativa…
Por qué ocurren según la edad y qué hacer durante y después.
Reconocer lo que siente tu hijo no significa darle la razón ni quitar el límite.
Orientaciones generales y cómo acordar normas en familia sin batallas diarias.
Qué decir según la edad, qué evitar y la importancia de hacerlo juntos si es posible.
Oscuridad, separación, monstruos… Qué es esperable y cuándo consultar.
Tres o cuatro frases cortas para el momento de la crisis emocional.
Cambios bruscos de conducta, problemas de sueño persistentes, aislamiento…
Qué contarle, cómo presentarlo y qué no decir («vas porque te portas mal»).
Por qué aparecen al llegar un hermano y cómo dar a cada hijo su espacio.
Pautas para la semana anterior y los primeros días.
La necesidad de intimidad como parte del desarrollo, y cómo mantener el vínculo.
Escuchar sin interrogar, elegir el momento, conversar en el coche o haciendo algo juntos.
Comparación, likes y filtros: cómo hablar de ello en casa sin prohibir sin más.
Qué cambios son esperables y cuáles merecen una consulta.
Planificación, descanso, pausas, qué hacer la noche anterior y en el examen.
Hablado directamente a ellos: no es un castigo, no es para «locos», lo que cuentas es confidencial.
Qué se comparte con los padres y qué no, y por qué ese equilibrio es importante.
Pocas normas, claras y acordadas, con consecuencias proporcionadas.
Señales de alarma y primeros pasos si sospechas que tu hijo lo sufre.
Los cambios del sueño en la adolescencia y cómo ayudar sin convertirlo en una guerra.
Cada persona tiene sus tiempos. Un texto que valida y acompaña.
Por qué no se pasa de una a otra en orden y es normal ir y volver.
Frases que acompañan y frases que, aunque bienintencionadas, duelen.
El duelo en Navidad: permitirse no estar bien y pequeñas formas de recordar.
Rupturas, migración, pérdidas gestacionales, mascotas, una enfermedad… También son duelos.
Lenguaje claro, sin eufemismos que confundan, y adaptado a cada edad.
Anticipar el día, decidir cómo pasarlo y con quién.
Señales de que el dolor se está complicando o bloqueando la vida diaria.
Cartas, objetos, lugares, gestos simbólicos. Ideas para despedirse a tu manera.
Cansancio, insomnio, niebla mental, falta de apetito: el cuerpo también lo vive.
Qué es realmente la autoestima: tratarte con respeto también cuando fallas.
Frases típicas de la autocrítica y cómo responderles.
Comparar en pantalla lo que te dices a ti y lo que le dirías a otra persona en la misma situación.
Filtros, selección, edición: comparas tu día a día con lo mejor de otros.
Por qué cuesta, frases para decir que no y qué hacer con la culpa después.
Diferencia entre buscar la excelencia y la autoexigencia que paraliza.
Qué es, a quién le pasa (a mucha más gente de la que crees) y cómo manejarlo.
«Ha sido suerte», «no es para tanto», «cualquiera lo habría hecho».
Por qué nos cuesta y un ejercicio sencillo: dar las gracias y no añadir nada más.
Sí, a veces, no. Después, una story con una frase para practicar.
Agotamiento, distancia emocional con el trabajo y sensación de no rendir.
Desconexión física, mental y emocional, con una idea práctica para cada una.
Por qué aparece y qué te está diciendo sobre tu semana.
Pausas de uno a cinco minutos durante la jornada, con ejemplos.
Frases para negociar prioridades sin quedar mal.
Espacio, horario, rituales de inicio y fin de jornada.
Por qué nos cuesta parar en vacaciones y cómo darnos permiso.
No todo el estrés es malo: cuándo nos ayuda y cuándo se vuelve un problema.
Qué es normal sentir, cómo planificar el regreso y pedir apoyos.
Recoge respuestas con el sticker deslizable y comparte una reflexión con el resultado.
Cómo es, qué se pregunta, cuánto dura y que no hace falta llevar nada preparado.
«Es para locos», «te van a juzgar», «el psicólogo te dice lo que tienes que hacer».
La importancia de la relación terapéutica y que está bien cambiar si no encajas.
Formación, qué hace cada uno y cuándo acudir a cada profesional.
Cómo es una sesión online, qué se necesita y para quién encaja mejor.
Depende de muchos factores; cuáles son y cómo se revisan los objetivos.
Lo que cuentas en consulta es confidencial, y estas son las pocas excepciones.
Preparación de sesiones, formación continua, supervisión. Sin mostrar nada de pacientes.
Un día fijo a la semana para responder dudas generales. Guárdalas en un destacado.
También se va para conocerse, tomar decisiones o atravesar un cambio.
Fotos del espacio, cómo llegar, la sala de espera. Ayuda a llegar con menos nervios.
Qué significa tu orientación en la práctica, con palabras del paciente.
Una historia personal breve que humaniza tu perfil, sin hablar de pacientes.
Dónde escribir, qué pasa después y cuánto se tarda en tener la primera sesión.
Responde a lo que más te preguntan antes de la primera cita y guárdalo en un destacado.
Un curso o congreso, explicado desde lo que cambia en tu forma de acompañar.
Tres a cinco libros divulgativos con una frase sobre para quién es cada uno.
Reflexiones generales sobre la profesión, nunca historias de pacientes.
Cómo preparas el regreso a consulta en septiembre. Cercano y sin mostrar a nadie.
Ejercicios, fichas o artículos de tu web. Lleva tráfico a tu web desde Instagram.
No hay ideas con esa combinación. Prueba con otro formato.
De idea a publicación
Una frase corta que nombre algo que tu paciente vive: «¿Te despiertas a las 4 y ya no te duermes?». Una sola idea, en letra grande.
Una idea por diapositiva, con frases cortas. Explica el qué, el porqué y una pauta general que se pueda aplicar.
Una pregunta («¿Te pasa?») o una invitación suave a guardarlo o compartirlo. Y, de vez en cuando, cómo pedir cita.
Ética en redes
Las redes son una forma estupenda de acercar la psicología a quien la necesita, pero un perfil profesional tiene responsabilidades. Estas son las reglas básicas que hemos tenido en cuenta en todas las ideas.
Ante cualquier duda, consulta el código deontológico y las guías de tu colegio.
Preguntas frecuentes
Más vale poco y constante que mucho durante dos semanas. Dos publicaciones a la semana y alguna story son suficientes para empezar. Con 100 ideas tienes contenido para casi un año.
Sí, para eso están. Lo mejor es que las adaptes a tu forma de trabajar y las cuentes con tus palabras: así suenan a ti y conectan mejor con las personas que buscan a alguien como tú.
Los carruseles se guardan y se comparten mucho, y son ideales para explicar. Los reels llegan a más gente nueva. Los posts de texto conectan a nivel emocional y las stories sirven para hablar con quien ya te sigue. Lo ideal es combinarlos.
No es imprescindible. Puedes hacer reels con texto en pantalla, imágenes de tu consulta o animaciones sencillas. Si te apetece salir, ayuda a generar confianza, pero no es obligatorio.
Puedes usar un asistente de inteligencia artificial para preparar un primer borrador y revisarlo después con tu criterio. En ChatGPT para psicólogos tienes ejemplos de instrucciones listas para copiar.
Recursos gratuitos
Quien te conoce por Instagram suele buscarte después en Google antes de pedir cita. Si conoces a alguien a quien le sirvan estas ideas, compártelas. Y en nuestro Instagram compartimos recursos para tu consulta a menudo.